• Glosario de algunas palabras trampa para pensar el teatro

    JEAN-FREDERIC CHEVALLIER & MATTHIEU MEVEL

    Ensayo publicado en Memorias de la Noche 3, México D.F., Marzo 2008. pp. 13-25.

    Proyecto 3 / FONCA.

     

    No es casual que el teatro hoy en día sea sin fábula nueva, sin muthos, por haber agotado la fábula total (Wagner o Claudel), la fábula moderna (Brecht), la fábula del fin de las fábulas (Beckett). El telón cayó sobre el escenario metafísico, sobre la metafísica como escenario de la (re)presentación.

    Pero lo que se juega ahora de otra manera, y sobre un teatro del mundo que algunos se equivocan al tomar por una vasta pantalla de simulación, y otros (en el fondo, los mismos) por un escenario de “desencantamiento”, lo que se juega en formidables derivas y crujidos de todos los continentes es de nuevo el envío de una afirmación del exceso absoluto del sentido. Sublime y grotesco, atroz e irrisorio, todavía, seguramente, pero también ya, de nuevo, más allá de esos juicios, más allá de esas asignaciones de sentidos del sentido. No es que haya que aceptar todo: pero la resistencia frente a lo inaceptable debe ella misma proceder de otro sentido. La afirmación desnuda, aún más aguda y exigente, del sentido del mundo como mundo.

    Jean-Luc Nancy, El Sentido del mundo.

    Esperar solo en el aire inquieto, esperar que empiece, esperar que haya otra cosa que sí mismo... 6 Podría ser eso el evento teatral. Pero he aquí un problema: si reemplazamos la palabra “teatro” por la palabra “televisión” –en eso pensábamos hace poco–, todo se vuelve muy triste. Escucha, esto es la tele... Deja de pensar que sabes; deja de decir, de proclamar, de ulular en la muchedumbre; hazte pequeño, estúpido, deja de vivir, deja de tener ganas y todo irá bien; todo irá mejor; podrás por fin comprar un coche; tendrás por fin estas ganas insidiosas de coche café de cristal que se rompe y mueres. Y se acabó...

    Hoy en día, en el país de las lenguas, la confusión es tal que ya no se sabe bien si conviene hablar o callarse. Lo que sí se sabe, es que si hablamos, hablamos en medio de la negación de la palabra, y que si nos callamos, nos arriesgamos a abandonar la batalla a los que hablan... Lo que también sabemos, es que las palabras que se mantenían amablemente atrás de las cosas ahora nos preceden: se parecen a los pájaros de la película de Alfred Hitchcock que se amontonan atrás de nosotros como gordas nubes atómicas.

    Para los que no han renunciado hay dos actitudes posibles: una palabra del no, derecha y tendida, que dibuja un frente de rechazo (es por ejemplo Guy Debord) y una palabra del sí, torpe y relajada (Franz Kafka, John Cage o Robert Walser...) que hace oír lo que se derrama debajo de las palabras de manera alegre: una contestación irrevocable, pero sin queja, del mundo tal y como va.

     

     

    .......

     

      DESCARGAR EL TEXTO COMPLETO EN PDF

     

     

     


    REGRESAR A LA LISTA DE PUBLICACIONES EN CASTELLANO 




     

     


    Tags Tags: , , ,
  • Comments

    No comments yet

    Suivre le flux RSS des commentaires


    Add comment

    Name / User name:

    E-mail (optional):

    Website (optional):

    Comment: