• La crisis ha terminado

    JEAN-FREDERIC CHEVALLIER

    Ensayo publicado en la Revista Cuadrivio (Abril), México DF., Consejo Editorial, 2012, en linea.

     

    Trimukhi Platform

     

    Desde finales de junio tengo esta intuición: la crisis ha terminado (la crisis en el teatro; es decir, en las artes escénicas).

    Durante décadas se habló de crisis del drama (el modelo hegeliano); crisis de la dramaturgia (el texto dramático); crisis del personaje (el dramatis personae); crisis de la acción (la macro-acción lineal cuyo clímax es el conflicto); crisis del sentido (del destino de la acción dramática), crisis de la representación (del drama en su conjunto). Estas expresiones («crisis de…») estaban directamente vinculadas a un estado de las prácticas escénicas. Éstas no lograban pensarse realmente fuera del aparato conceptual del drama; lo que ejecutaban lo seguían ejecutando en contra de este aparato y del dispositivo práctico que ése implicaba. Pero, en toda lógica, estar en contra de algo no sólo equivale a seguir dando un lugar a este algo, también limita la actividad a una actividad referida a él. Había crisis pues, porque los gestos singulares no se efectuaban sin esta referencia general al drama pese a que lo desbordaban. De hecho, se podría preguntar en qué medida la muy pertinente expresión de teatro posdramático[1] participa todavía de esta referencia: un teatro después del drama no es exactamente un teatro afuera del drama. O bien, cuando un servidor proponía enfocar el paso del representar al presentar se trataba todavía del intersticio entre el drama y el no-drama[2]. En ambos casos el pensamiento del teatro no es del todo libre, o bien, su devenir está bastante limitado.

    Hoy, después de disfrutar del trabajo de Héctor Bourges en el antiguo edificio de la Secretaría de Relaciones Exteriores en México[3] y el de Pierre Meunier en el Teatro de la Bastille en Paris[4], entre otros, me atrevo a decir que ya hay prácticas escénicas que existen plenamente afuera del sistema dramático. Tal vez el adverbio «plenamente» puede traer confusiones: no se trata de totalidad y aún menos de totalitarismos aunque fuesen artísticos. Se trata de prácticas escénicas sin complejos (descomplejizadas, decimos en francés) en las cuales se hace lo que se desea hacer, simplemente. Incluso se toman elementos del drama. Aparece pues otro terreno para efectuar estas prácticas y otro plano de inmanencia para pensarlas. Se crea, o si la palabra creación da miedo, se agencia (compone, dispone, organiza) fuera de toda obligación estética preexistente (así se hacen las cosas, esto tiene que venir después de aquello, eso no puede estar…). Se puede repetir tal lógica heredada u otra, pero por elección y no por obligación.

     

    NOTAS


    [1] H.T. Lehmann, «El teatro posdramático», en Coloquio internacional sobre el Gesto Teatral Contemporáneo, México, Escenología, UNAM, Proyecto 3, 2004. pp. 31- 37.

    [2] J.-F. Chevallier, «Teatro del presentar y resistencia al neoliberalismo», en Líneas de Fuga # 20, Casa Refugio Citlaltépetl, México, 2006. pp. 6-22. Puede consultarse la versión PDF en: http://www.proyecto3.net/teatro-del-presentar-y-resistencia-al-neoliberalismo-2-a1602268

    [3] «SRE. Vistitas Guiadas» (2007). Dirección: Héctor Bourges. Producción: Teatro Ojo, Teatro UNAM. Véase http://vimeo.com/33047073

    [4] Sobre este montaje de Pierre Meunier titulado Les Egarés (Los despistados, 2007) se puede consultar el sitio web http://www.labellemeuniere.fr/la-belle-meuniere-spectacle.php?numspect=4

     

    .......

     

      LEER EL TEXTO COMPLETO EN LINEA

     

     

     

     


    REGRESAR A LA LISTA DE PUBLICACIONES EN CASTELLANO 



     

     


    Tags Tags: , , , , , , ,
  • Comments

    No comments yet

    Suivre le flux RSS des commentaires


    Add comment

    Name / User name:

    E-mail (optional):

    Website (optional):

    Comment: